
Al tener una plancha de hierro fundido, es crucial saber cómo curarla adecuadamente desde el primer uso. Muchas personas subestiman este proceso, lo que puede llevar a una mala experiencia culinaria y a la rápida deterioración del utensilio. En esta guía, exploraremos los pasos fundamentales para curar tu plancha, los errores comunes que evitar y los beneficios que obtendrás al hacerlo correctamente. Con un buen curado, tu plancha no solo durará más, sino que también mejorará en su rendimiento, brindándote platos deliciosos y bien cocinados.
- Plancha dobles 38 x 23 cm
- Fundición
- Color negro
- Utilización gas on en barbacoa
Última actualización el 2026-09-06 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados
¿Por qué es importante curar la plancha de hierro fundido?
Te has comprado una plancha de hierro fundido y no puedes esperar a probarla. La sacas de la caja, la miras, la acaricias… pero antes de empezar a cocinar esos deliciosos filetes, hay un paso crucial que no debes pasar por alto: curarla. Este proceso inicial no solo protege tu nueva herramienta de cocina, sino que también mejora su rendimiento y aumenta su durabilidad. Sin esto, podrías acabar con una cocina llena de problemas y un sabor que no es para nada el que esperabas.
Primero, ¿sabes qué significa "curar"? Es básicamente el proceso de aplicar una capa de aceite en la superficie de la plancha y calentarla a una temperatura específica para crear una pátina. Esa pátina actúa como un escudo que evita que los alimentos se peguen y también protege el hierro de la oxidación. En otras palabras, ¡es el primer paso para que tu plancha “se lleve bien” contigo y con la comida!
Los beneficios de curar tu plancha de hierro fundido
Cuando curas correctamente tu plancha, le estás dando vida, y esto trae consigo múltiples beneficios. Primero que todo, la antiedad. Esa capa de aceite curado no solo evitan que la comida se pegue, sino que también le da un sabor especial a tus platillos. Piensa en los deliciosos trozos de carne que se caramelizan perfectamente, dejando un sabor que ni el mejor restaurante puede ofrecerte. ¡El secreto está en la pátina!
Además, curar tu plancha impedirá la formación de óxido. Sin esa protección, el hierro se puede oxidar y arruinar tu querida herramienta. La ilusión de cocinar en hierro fundido se convierte en una pesadilla oxidada. Así que pasa la paja y ponle amor a la curación. Y si te preocupas por la limpieza, ¡no te asustes! Con un buen curado, la limpieza será pan comido. Solo necesitas limpiarla con agua caliente y un poco de jabón suave, y listo. Tu plancha estará preparada para la próxima.
Cómo curar tu plancha de hierro fundido por primera vez
Aquí viene la parte divertida: el proceso de curado no es complicado, ¡es casi una ceremonia! Primero, debes lavar tu plancha con agua caliente y jabón, secándola bien después. No escatimes en ese paso, ¡una buena limpieza es clave! Luego, aplica una capa fina de aceite vegetal (puede ser aceite de canola o girasol). No queremos una piscina de aceite, sino un ligero toque.
Después, coloca la plancha boca abajo en el horno a una temperatura de 200-230 °C y déjala calentar durante al menos una hora. Espera un momento… ¿puedes percibir el delicioso aroma del aceite calentándose? Eso significa que estás en el camino correcto. Al finalizar, apaga el horno y deja que la plancha se enfríe dentro. Así podrás disfrutar de una superficie preparada para resistir todo lo que lances sobre ella.
Así que ya sabes, curar tu plancha de hierro fundido es como darle un abrazo tierno que le dice: “Estoy aquí para que trabajemos juntos”. Si sigues estos pasos, no solo alargarás la vida de tu plancha, sino que también crearás unos platillos que van a dejar a todos pidiendo más. ¡A cocinar se ha dicho!
- Medida: Ø 42 cm.
- Esmaltada, alarga la vida util de la plancha y facilita el mantenimiento y la limpieza.
- Puede ser usada con paelleros, cocinas de gas o al fuego directamente.
- Gracias a su espesor mantiene el calor durante mas tiempo.
- Doble cara una lisa y otra con grill, ideal para hacer pescados con la cara lisa y carnes con el grill.
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Pasos para curar una plancha de hierro fundido
¿Te ha pasado que compras una plancha de hierro fundido y, al abrir la caja, te entra la duda de cómo darle ese toque mágico para que rinda como los dioses? Curar tu plancha es el primer paso para un asado memorable. Si lo haces bien, conseguirás un utensilio que no solo va a durar, sino que también le dará un sabor especial a tus comidas. Te cuento cómo hacerlo en unos sencillos pasos.
Preparación de la plancha
Lo primero es asegurarte de que tu plancha esté bien limpia. Si es nueva, es muy probable que aún tenga restos de aceite o suciedad de la fábrica. Dale una rápida limpieza con agua caliente y jabón, y sécala bien. Aquí no vale dejarla mojada, así que usa un paño que no deje pelusa.
Pero, ¿qué pasa si tu plancha ha visto mejores días y tiene restos de comida pegados? No hay problema: puedes usar una esponja de acero para rasparlas con cuidado. El objetivo aquí es que esté lista para recibir esa camada de aceite que la hará brillar.
Cuando la plancha esté limpia y seca, es el momento de asegurarte de que las superficies estén listas. Si ves óxido o manchas, dale un lijado suave con papel de lija fino. Suena mucho más complicado de lo que es, pero ¡tranquilo! Solo es una pasada rápida. Recuerda, ¡la preparación es clave!
Aplicación del aceite y calentamiento
Ahora que tienes tu plancha lista, ¡vamos al lío! El siguiente paso es aplicar el aceite. No cualquier aceite, elige uno que aguante altas temperaturas, como el de canola o el de uva. Con un paño limpio, aplica una capa delgada y uniforme sobre toda la superficie. Esto es fundamental, no queremos una charcos, sino una cobertura ligera que garantice que el calor distribuya bien.
Con el aceite aplicado, ahora hay que llevar la plancha al fuego. Puedes hacerlo en la cocina o, si eres de los que les gusta el aire libre, ¡es tu oportunidad! Pon la plancha a fuego medio y déjala calentar por unos 20 minutos. Vas a notar que el aceite empieza a cambiar de color, eso es normal y indica que la magia está sucediendo.
Para terminar, deja que se enfríe. Una vez que esté lista, no olvides limpiarla otra vez suavemente antes de usarla. Así, tendrás una plancha en óptimas condiciones para esos momentos de asado. ¡A disfrutar de tus comidas con el sabor que solo el hierro fundido puede dar!
- ALUMINIO FUNDIDO: Plancha de asar antiadherente con una medida de 43 x 25cm, fabricada en aluminio fundido en una sola pieza. Ofrece un diseño innovador y elegante con recubrimiento exterior integral en color negro e interior con moteado blanco tipo piedra con un gran nivel de acabado. Es ligera pero muy resistente, además el efecto de granito aporta un diseño especial.
- ANTIADHERENTE ECOLÓGICO QUANTANIUM: Fabricada con antiadherente QuanTanium de PPG, empresa Estadounidense especialista en recubrimientos antiadherentes de alta calidad. Su proceso de fabricación controlado y seguro da como resultado un antiadherente multicapa reforzado con una mezcla única de partículas de titanio que ofrece una excelente resistencia a rayaduras y abrasiones. Ideal para uso diario e intensivo.
- COCINA SALUDABLE LIBRE PFOA: El Titanio presente en el recubrimiento antiadherente de nuestra plancha de cocina no sufre alteración alguna al someterlas a altas temperaturas. Está libre de PFOA, no libera sustancias tóxicas ni altera el sabor de los alimentos. Permite cocinar con una cantidad mínima de aceite o grasa sin que los alimentos se peguen a la pieza y favorece una cocina más saludable y menos calórica.
- INDUCCIÓN: Su fondo multicapa Full Induction rectangular completo de 5,5mm de espesor hace que se caliente rápidamente y distribuye el calor de manera uniforme por toda la superficie de la plancha para que puedas asar carnes, pescados y verduras en su punto de forma eficiente, con un resultado exquisito y sabroso. Reduce el tiempo total de cocción por lo que ahorra energía y dinero.
- APTA PARA TODO TIPO DE COCINAS: Se puede utilizar en todo tipo de cocinas: Vitrocerámica, Eléctrica, Gas y Cocinas de Inducción. También es apta para horno a temperatura máxima de 230°C sin las asas de silicona. Recomendamos utilizar únicamente accesorios de nylon o madera a la hora de manipular los alimentos que se están cocinando para no dañar el recubrimiento antiadherente. Es apta para lavavajillas aunque se recomienda su lavado a mano con detergente líquido y esponja para mantener sus cualidades por más tiempo.
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Consejos para mantener tu plancha curada
Cada vez que te encuentras en la cocina, una rica parrillada sale a relucir. Ya sea un fin de semana con amigos o una cena improvisada, tu plancha de hierro fundido se convierte en la estrella del espectáculo. Pero, ¿cómo haces para que esa estrella brille siempre? Pues bien, aquí te cuento algunos trucos para que tu plancha mantenga su curado y no termine como un viejo trapo de cocina.
Limpieza adecuada
La limpieza es el primer paso esencial para mantener el curado de tu plancha. La mayoría de la gente suele pasarlo por alto, pero aquí es donde comienza la verdadera historia. Después de usarla, deja que se enfríe un poco, pero no tanto, hay que limpiarla mientras aún está tibia. Con un cepillo de cerdas suaves o una esponja, elimina los restos de comida. Si la suciedad está más pegada, utiliza agua caliente, pero evita el jabón. Este último puede arruinar el curado.
¿Sabías que una plancha bien cuidada puede durar toda la vida? Si encuentras que hay demasiados residuos, no dudes en hacer un "re-curado". Esto se hace aplicando una fina capa de aceite y calentando la plancha a temperatura alta. Así, se forma una nueva capa que protege el hierro y lo mantiene en óptimas condiciones.
Almacenamiento correcto
El almacenamiento también juega un papel crucial en el mantenimiento de tu plancha. No la guardes en cualquier lado, ¡no lo mermes en el fondo del armario! Asegúrate de que esté completamente seca antes de guardarla. Un truco que funciona de maravilla es poner un trozo de papel toalla o un lienzo entre la plancha y su tapa, si tiene, para absorber la humedad.
Cuando la plancha se almacena en condiciones húmedas, puede empezar a oxidarse, un enemigo mortal para el hierro fundido. Así que asegúrate de que la plancha esté en un lugar seco y fresco. Además, es buena idea verificar de vez en cuando que no haya acumulación de humedad. De esta forma, asegurarás que la historia de tu plancha siga siendo un relato de sabores y buenos momentos en la cocina.








